Test Design Lighthouse


Cenotes y sistemas de cuevas en la costa de Yucatán

Una gigantesca red de galerías, conductos, grietas y cámaras se extiende por el suelo calcáreo de la península de Yucatan, al este de México. Los expertos la consideran el sistema de cuevas conexas más grande del mundo. Tiene una extensión de cientos de kilómetros, aunque nadie sabe con certeza su extensión exacta.

 

Con el descenso del nivel del mar durante la edad de hielo la roca carbonatada quedó al descubierto. Se produjo la karstificación y meteorización intensas de la roca bajo la superficie terrestre. La karstificación aclara también la casi completa ausencia de ríos y lagos en la parte norte de la península. El vertido de las aguas pluviales sucede aquí de manera subterránea a través de un extenso sistema de cuevas. Sin embargo, la karstificación es observable en la superficie a través de innumerables agujeros con forma de pozo en los techos de cuevas calizas llamadas “cenotes”. El término proviene del maya “ts`onot” que significa “fuente sagrada”. A través de estos cenotes es posible acceder a las corrientes de agua subterráneas. En Yucatán existen más de 3.000 cenotes, los cuales ya en la era prehistórica eran importantes para los humanos.

 

Ofrenda maya (foto: U. Kunz)
Estalactitas y estalagmitas en la cámara grande del sistema de cuevas Toh Ha (foto: U. Kunz)

De ello dan fe, por ejemplo, las hogueras y los huesos humanos encontrados en los extensos laberintos por arqueólogos subacuáticos en sus expediciones. El carbón vegetal tiene una antigüedad de 8.400 años, según ha determinado el Laboratorio Leibniz de Investigación Isotópica y Determinación de la Antigüedad (Leibniz Labor für Altersbestimmung und Isotopenforschung) de Kiel. Con estos datos se debió adelantar la fecha de la llegada de los primeros habitantes de la península en relación a lo que se creía de acuerdo a los conocimientos existentes.

 

En ese entonces era posible hacer hogueras en las cuevas pues el nivel del mar era unos 65 metros más bajo de lo que es ahora. El laberinto subterráneo excavado por el agua de lluvia estaba en ese entonces seco, como aún hoy lo demuestran las estalactitas y estalagmitas en las aguas cristalinas. Al finalizar la última edad de hielo se derritieron los glaciares y el agua inundó las cavernas, lo que conservó estas reliquias de la antigüedad. En las cuevas se mantiene una temperatura constante a 26 grados, la corriente es débil, la oscuridad completa.

 

Ya en el Periodo Clásico maya los cenotes tenían un nivel de agua alto, pues este depende del nivel del mar. Los cenotes eran de vital importancia para los mayas, pues en Yucatán no existen casi ríos de gran envergadura. Pero los mayas no sólo tenían allí su fuente de agua potable. Las ofrendas a los dioses eran tiradas en estos profundos agujeros: muertos y vivos. Sólo en el cenote más grande de la ciudad Chichén Itzá han sido encontrados más de 120 esqueletos humanos.

 

Arqueólogos subacuáticos del Grupo de Trabajo de Arqueología Marítima y Lacustre (Arbeitsgruppe für maritime und limnische Archäologie - AMLA) del Instituto de Pre y Protohistoria de la Universidad de Kiel en cooperación con el Instituto National de Antropología e Historia (INAH) exploran desde el verano de 2009 sistemas de cavernas y cenotes sumergidos (dolinas de hundimiento) en la zona norte de la Península de Yucatán, en México.

 

Los investigadores subacuáticos de Kiel aportan la experiencia y el conocimiento necesarios para estas complicadas expediciones subacuáticas. La cooperación con sus colegas mexicanos tiene por finalidad el registro, la investigación y la conservación de hallazgos arqueológicos de diferentes periodos históricos en el sistema de cavernas ampliamente ramificado de los Estados de Yucatán y Quintana Roo. Desde que comenzaron las investigaciones se ha podido documentar abundante material arqueológico, como huesos de la fauna de la era glacial, hogueras y sepulturas prehistóricas y restos sagrados y profanos de los mayas.

 

Los cenotes constituyen el punto central de las investigaciones del equipo arqueológico de Florian Huber (AMLA), pero se prevé también una excursión a Isla Contoy como parte del programa de trabajo. En las aguas marinas del Parque Nacional Isla Contoy los investigadores subacuáticos podrán hacerse una idea general de los yacimientos de objetos significativos de diferentes periodos históricos.