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M.E.E.R. - Mamiferos, Encuentros, Educación, Reconocimiento

 

Prácticamente no existe otro lugar en los mares donde podamos encontrar tanta variedad de ballenas y delfines como en la costa sudoccidental de la pequeña isla canaria de La Gomera. Más de 20 especies de ballenas y delfines se dejan ver regularmente por estas aguas, relativamente cerca de la costa, entre ellas algunas de las especies de cetáceos –denominación científica de la clase a la que pertenecen las ballenas y los delfines– menos estudiadas, por ejemplo, la denominada ballena picuda o zifio de Blainville (Mesoplodon densirostris) y los delfines de dientes rugosos (Steno bredanensis). Así pues, estas aguas ofrecen no sólo unas condiciones óptimas para la observación de ballenas y delfines, sino también para su estudio en su elemento natural.

 

Desde 1994 salen diariamente al mar pequeños barcos del puerto de Vueltas, en el municipio de Valle Gran Rey, con visitantes a la búsqueda de ballenas y delfines. Casi desde ese mismo año, la asociación "M.E.E.R." (Mamíferos, Encuentros, Educación, Reconocimiento) aprovecha la oportunidad de acompañar a los visitantes en estos recorridos para recopilar datos científicos. De este modo, los visitantes no sólo tienen la posibilidad de conocer los procedimientos y metodología de la moderna investigación de los cetáceos, sino que, además, disfrutan de una guía cualificada en el hábitat de estos fascinantes mamíferos marinos.

 

 

Para ganarse la confianza de los animales, la aproximación con el bote se realiza siempre con cuidado y respeto.
Un avistamiento poco habitual: un cachalote cerca de La Gomera. Los cachalotes se pueden reconocer, entre otras cosas, por el chorro del respiradero orientado hacia delante.
Un joven delfín moteado: los delfines moteados son especialmente curiosos y no es raro que salten (como en este caso) junto al barco.
A veces, los delfines moteados se elevan varios metros sobre el agua.

La observación de ballenas como experiencia natural y como negocio

 

La observación de ballenas y delfines en su entorno natural goza de una creciente popularidad. Desde principios de los 90, esta forma de conocer la naturaleza presenta unas tasas de crecimiento de dos dígitos y, actualmente, más de 9 millones de personas al año buscan y observan a los mamíferos marinos. La observación de cetáceos contribuye también a aumentar la conciencia medioambiental, siempre que dicha actividad se realice de forma previsora y en un contexto ecológico.

 

Al mismo tiempo, la observación de cetáceos es un negocio multimillonario. También en las Islas Canarias se ha registrado un crecimiento exponencial y, en cierto modo, preocupante, en este sector. Actualmente el récord lo ostenta la isla de Tenerife, donde cada año embarcan más de un millón de personas para observar a los cetáceos. Debido a las casi 20.000 excursiones de observación que se realizan anualmente, los animales que viven en esta zona son las poblaciones más influidas por el turismo.

 

La administración autonómica canaria promulgó en 1996 un decreto que regula estos viajes y establece unas normas de conducta a seguir en las proximidades de grupos de ballenas y delfines. Sin embargo, los efectos de dicho decreto han sido escasos hasta la fecha. No obstante, continúan realizándose esfuerzos por parte de las autoridades, en colaboración con los operadores, científicos y diversas organizaciones, para conseguir cambiar esta imagen negativa.

 

Con el actual incremento del turismo en La Gomera, cabe temer que también aquí la observación de cetáceos, a causa del aumento incontrolado de los viajes de exploración, ocasione perjuicios palpables a la ecología regional y a la fauna marina. Con su proyecto M.E.E.R. La Gomera, la asociación de utilidad pública M.E.E.R.e.V. pretende que el encuentro entre los seres humanos y las ballenas se lleve a cabo con respeto y consideración.

 

 

Investigación, también para un turismo ecológico

 

Para ganarse la confianza de los animales, la aproximación con el bote se realiza siempre con cuidado y respeto. Además, M.E.E.R. La Gomera ha podido demostrar que el comportamiento de las ballenas y los delfines con respecto a las embarcaciones varía de una especie a otra. El reconocimiento de la especie con seguridad, y las reglas derivadas a partir de dicho reconocimiento, permite a los pilotos de las embarcaciones adaptar su conducta a la de los animales y no a la inversa. Antes de que la administración canaria promulgara su decreto, los pilotos de las embarcaciones de La Gomera, en colaboración con los biólogos, habían elaborado ya sus propias reglas de conducta. Mientras tanto, en todas las embarcaciones se recopilan, con carácter general, datos de observación: ya se dispone de más de 2.100 encuentros documentados que están siendo evaluados científicamente. De este modo, las embarcaciones sirven también como buques científicos.

 

La atención internacional suscitada por esta iniciativa se manifiesta en el creciente interés de instituciones científicas y educativas por el trabajo de la asociación. Así, los trabajos científicos están patrocinados por la Universidad de la Laguna (Tenerife) y la Humboldt Universität (Berlín), los cursos y seminarios que se celebran en La Gomera están homologados y son convalidables para la carrera de Biología. Además, M.E.E.R. e.V. mantiene contactos regularmente con las autoridades medioambientales de la administración canaria, con científicos y con organizaciones tanto nacionales como internacionales.

 

Con el estudio de las ballenas y delfines en las aguas de La Gomera y la eficaz difusión de conocimientos ecológicos, la asociación M.E.E.R.e.V. fomenta el desarrollo de una observación de cetáceos suave, en el sentido de un turismo responsable y sostenible. El reconocimiento de esta labor como una importante contribución al desarrollo económico de la región queda demostrado por la concesión a M.E.E.R. La Gomera del galardón internacional 'Turismo y medio ambiente 2001', "porque muestra de forma ejemplar nuevas vías de colaboración en el campo de la investigación y el turismo", según declaró el presidente del comité medioambiental de la DRV, la asociación alemana de agencias de viajes y operadores turísticos, que otorga el citado galardón.

 

Un importante punto de visita será el Centro de información de La Gomera, cuya futura ampliación ya está prevista, donde ahora se celebran sesiones informativas para turistas una vez a la semana, se exponen materiales informativos y se dan a conocer al público los resultados de las investigaciones.

 

A largo plazo, M.E.E.R.e.V. aspira al establecimiento de una zona marítima protegida en las costas de La Gomera que contribuya de forma esencial a la conservación del hábitat natural de ballenas y delfines en esta región en el futuro.

 

Lighthouse Foundation apoya el proyecto M.E.E.R. La Gomera facilitando medios para el equipamiento técnico.